Renovación de cubiertas

Renovación de cubiertas

La salud de la vivienda también está en el tejado. Una cubierta bien ejecutada y con el aislamiento térmico y acústico adecuado nos ayuda a ahorrar en la factura energética.

Existen dos opciones:

Renovación exterior:  Se quitan las tejas y se coloca un nuevo aislamiento e impermeabilización,  para después poder reaprovechar las tejas existentes.

Demolición exterior: Se derriba la cubierta plana existente para poner una nuevo aislamiento, impermeabilización y el acabado que quiera la comunidad.

Trabajo interior: Se aisla por el interior con lana de roca y un acabado con placas de yeso laminado. De este modo se consigue un aislamiento lo más continuo posible. También insuflamos en el falso techo. Esto nos permite aislar entre el falso techo sin tener que desmontarlo. La viabilidad e idoneidad de esta solución se estudia de antemano. Tiene una ventaja competitiva porque es un trabajo limpio que no necesita demolición alguna.